Por Alan Baldwin
LONDRES (Reuters) - La Fórmula Uno no muestra ninguna señal de que vaya a detener los planes para que se dispute el Gran Premio de Bahréin en abril, pese a la continua violencia que se da en el reino del Golfo Pérsico a un año de un levantamiento suprimido por la fuerza.
Tanto la entidad que rige el deporte, la Federación Internacional del Automóvil (FIA) como el director comercial Bernie Ecclestone dejaron en claro que luego del aniversario del martes -que recordó represión, gases lacrimógenos y bombas molotov- la cuarta carrera de la campaña se mantenía en curso.
"La FIA, al igual que muchos en la comunidad diplomática en el reino y los principales opositores (...) creen que realizar el gran premio sería beneficioso para contribuir con algunas dificultades que Bahréin está experimentando", dijo el miércoles un portavoz de la FIA.
"La FIA no está en una posición para influenciar asuntos políticos en un país soberano como Bahréin y sólo podemos desear una solución pacífica a largo plazo", agregó.
Bahréin tiene un peso considerable en los círculos de la F1, con el jeque Abdulla bin Isa al-Khalifa -principal accionista del equipo McLaren- encabezando la comisión de kárting de la FIA y como uno de los 26 miembros del Consejo del Deporte Motor.
Ecclestone, cuya firma Formula One Management se estima recibe 40 millones de dólares al año procedente de Bahréin a cambio de la carrera, y el presidente de la FIA, Jean Todt, también integran ese consejo que toma decisiones.
El gran premio es el evento deportivo más grande que organiza Bahréin y el que le da la mayor exposición televisiva al país.
Bahréin se convirtió en la primera nación de Oriente Medio en tener una carrera de F1 al debutar en el calendario en el 2004, pero la edición del año pasado fue postergada y luego cancelada debido a hechos de violencia.
Tanto Ecclestone como la FIA lucharon y finalmente no pudieron mantener la carrera en el 2011, pero consiguieron volver a ubicarla este año a pesar de pedidos de manifestantes de derechos humanos para que sea cancelada.
Vehículos armados patrullaban la capital bahreiní Manama el martes, como parte de una medida de seguridad tomada luego de que jóvenes arrojaran bombas molotov a la policía, que respondió con gases lacrimógenos contra los manifestanttes.
Fue la primera vez desde que la ley marcial fue levantada en junio, luego de que protestas dejaran un saldo de 35 muertos, que transportes con personal armado reaparecieron en las calles.
"No creo que sea algo serio. No cambia nuestra posición de ninguna manera", declaró Ecclestone al periódico británico The Guardian sobre los continuos hechos violentos a los que describió como "muchos niños haciendo un intento contra la policía".
"Si la gente (que gobierna) en Bahréin dice: ''Mira Bernie, no sería bueno para tí venir aquí'', entonces lo pensaría de nuevo. Estoy en contacto regular con el Gobierno de Bahréin y ellos me dicen que debería estar allí", continuó.
Los equipos de F1 han mostrado su preocupación por la situación, pero confían en las decisiones de Ecclestone y la FIA.
La carrera de este año está programada para el 22 de abril y sigue al Gran Premio de China, lo que provoca un dilema logístico para el circo de la F1, con equipos y medios teniendo que reservar vuelos de Shanghái a Manama sin saber conseguridad si el evento se llevará a cabo.
(Editado en español por Damián Pérez)

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